Relato ‘Viaje en el tiempo’

Pequeño relato biográfico e histórico escrito por nuestra vecina y amiga francesa Marie-Noëlle Pretto para Decadencia Urbana.

Marie-Noëlle con su historia, nos traslada al pasado a través de un personal reportaje fotográfico cuyo escenario fue la fábrica de loza abandonada en Asturias.

  Viaje en el tiempo

Me llamo Marie-Noëlle Pretto y soy francesa. Aunque yo nunca he estado en Asturias, mi familia tubo una estrecha relación con la fábrica de Loza, hoy abandonada. Mediante la simpática invitación de Marta, me gustaría guiaros en un pequeño viaje en el tiempo que tiene como protagonista a mi bisabuelo materno Gaston Briffe (1861– 1922).

Lo que hoy os cuento aquí es una parte del legado histórico de mi familia. Una historia que traspasa de generación en generación la cual yo herede de mi madre y que, a su vez, heredo de su padre.

El inicio de esta historia surge después de duros años de aprendizaje en los que Gaston Briffe adquirió una lograda experiencia en el campo de la cerámica en Francia. Fue su dilatada carrera profesional la que le brindó la oportunidad de trabajar en la fábrica de loza situada en Asturias (España). Oferta que aceptó sin dudar. 

Antigua fotografía de familia. Hélène, Armand, Jean Marie y Gaston Briffe.

Esta decisión supondría el principio de una nueva aventura para él y para su pequeña familia: su esposa Marie y sus tres hijos: Hélène (1892), Armand (1894) y Jean (1905) -mi abuelo-.

Así fue como el pequeño Jean, apodado cariñosamente ‘Juanito’, se trasladó a España junto a su familia. Este pequeñín de 3 años de edad creció en medio de la antigua fábrica de loza bajo la atenta mirada de su padre. 

Gaston en el laboratorio de la fábrica.

He de resaltar que Gaston era un minucioso trabajador que disfrutaba de su trabajo perfeccionando la fabricación de la loza (composición de las pastas, tareas de cocción, pintura, etc.). Además, por suerte, Gaston tenía otra pasión y esta era la fotografía… Un valioso tesoro histórico y familiar resguardado en imágenes en un álbum con un centenar de fotografías, donde se ilustran los diez años que mi familia residió en Asturias. Debo agradecer este legado a las cuatro generaciones que, con tanto cariño, salvaguardaron nuestra historia y que hoy quiero comparto con todos vosotros!

La llamada ‘Granja’ fue la casa donde vivió mi familia -vista desde la estación- (1914).

Mi familia fue especialmente feliz durante los seis primeros años en Asturias mientras la joven fábrica de desarrollaba rápidamente.

Fotografía exterior de la fábrica de loza (1912).

Taller de fabricación de pastas – 1912.

Pero la felicidad no dura eternamente y, parece ser que, en 1914 empezaron a surgir los problemas tal y como expresó mi bisabuelo Gaston en las anotaciones escritas de su puño y letra bajo algunas de sus fotografías.

Ese mismo año, las intensas lluvias provocaron el desbordamiento del pequeño rio Majuca cercano a la fábrica -el 16 de febrero y el 11 de junio respectivamente-, destruyendo una parte del taller de pintura.

Juanito en el taller de pintura derruido por las lluvias.

Algunas de las fotografías están ensombrecidas por misterios aún por descubrir… Por ejemplo, encontramos que Gaston anotaba las fechas de las huelgas de trabajadores -correspondientes entre al 27 Junio y al 10 Febrero-. 

¿Qué pasó por aquél entonces?

-No lo sé ciertamente y, aunque encontré algunos documentos en viejos periódicos de la época, su información contradictoria no ayudó a descifrar nuestras dudas.

Esta fotografía anterior me parte el alma… Cuanta misterio hay en esas ventanas rotas, cuanta tristeza en esos ojos… Aquí se refleja la difícil situación que sufrieron los obreros y sus familias!

¿Cómo vivió este periodo Gaston en su trabajo de cuadro? ¿Y en su corazón de padre? El comentario escrito a mano bajo la fotografía dice así: «Victimas de la huelga».

Soldado en la estación.

 

Además de las huelgas, con la primera Guerra Mundial llegaron los problemas con el suministro de materias primas, con la subida de los precios y la bajada de los sueldos. A raíz de este hecho, en 1917 surgen huelgas generales en todo el país. 

A pesar de todo lo sucedido, fueron otras tristes circunstancias las que provocaron el cese del cargo de Gaston en la fábrica de loza. Lo cierto es que Armand, su hijo mayor, «desapareció» en junio 1915. Los últimos rumores lo situaban en el campo de batalla luchando, en el frente Norte de Francia…Mi familia estuvo tres años sin recibir noticias suyas y sin ninguna prueba que confirmara o desmintiera su muerte… En 1918, desesperados por la necesidad de saber e indagar que había ocurrido con Armand, mi familia regresó a Francia.

El final de esta historia no es precisamente feliz… Pues Armand fue declarado oficialmente muerto en 1921 -seis años después de su desaparición- y, tan solo un año después del anuncio oficial de la muerte de su hijo mayor, Gaston también murió sucumbido en una profunda tristeza.

Sin embargo Marie, su mujer, vivió hasta la edad de 86 años y pudo disfrutar de la felicidad de ser abuela y de cuidar durante los primeros años de vida a su preciosa nieta… ¡mi madre!

Años después, ya adulta, mi madre empezó a indagar el pasado genealógico de la familia y, tras 25 años de búsqueda, escribió un libro sobre nuestros antepasados. Sin duda otro tesoro para mí!

Un día hace más bien poco, estaba releyendo su libro -otra vez- cuando me vino a la mente la idea de continuar con el trabajo iniciado por mi madre. De echo, si ella había encontrado tanta información sin Internet… ¿Qué pasaría si hoy yo buscaba por la red?

El resultado de mi investigación dio sus frutos! Y es que navegando por Internet encontraba con en cada paso una nueva información sobre mi pasado y el de mi familia, ayudándome a resolver casi como por arte de magia un puzle de piezas desconocidas.

Nosotros ignorábamos por completo que la fábrica de Loza había tenido una vida tan larga (1901 – 2009)! Y tampoco conocíamos los detalles sobre lo rápido, triste e indignante que fue su declive, su cierre y su abandono!

Ver las ruinas de las instalaciones de la fábrica me dio mucha pena pero, al mismo tiempo, incentivó el deseo de seguir adelante con mi búsqueda e intentar saber si la que fue la casa de mi abuelo seguía en pie o si había sido derruida…

Siguiendo los resultados y enlaces de la red, buscando y leyendo cada día un poco más, llegué a esta página web y al artículo y fotografías de Marta. Un día mientras comparaba las imágenes de Marta con las fotos del libro de mi madre, y a pesar de estar charlando con mi hijo, de repente encontré las similitudes que estaba buscando.

Comparad vosotros mismos!

Esa puerta del fondo… este pequeño ‘retrato’ al rincón derecho… ¡Aquí esta la casa de Gaston!! ¡Y todavía existe! –exclamé. ¡Aunque esta abandonada, esta aquí!! ¡Que alegría y que emoción!!

Y había más coincidencias…

Hélène tocando el piano. -Se reconocen las barandas de hierro forjado-.

Estos enormes cilindros de la imagen siguiente, son las llamadas ‘mezcladoras’ y se usaban para entremezclar las materias primeras (la pasta de loza) y el agua. ¡Como podéis ver son de la misma época!

Mi abuelo. Octubre de 1916.

Mi familia vivió en uno de los pisos de este edificio conocido como ‘la casa de director’ hasta 1958, momento en que se trasladaron allí las oficinas. El edificio colindante albergó a los obreros de la fábrica y a sus familiares hasta 1949, antes de convertirse también en oficinas.

Desde hace unos meses, además de con Marta, me puse en contacto con otras personas y conseguí que el periódico «El Comercio» publicara un reportaje sobre mi historia familiar en junio de 2016. Aquí os adjunto el enlace:  http://www.elcomercio.es/oviedo/201606/09/buscando-pasado-gaston-briffe-20160609162119.html

Además, un historiador está realizando un doctorado acerca de un coetáneo vecino de la familia. Con él compartimos fotos e informaciones y juntos encontramos repuestas a algunos enigmas.

Posteriormente, hurgué en el sótano de la casa de mis padres y encontramos estas fabulosas piezas de la época! Entre estas destacan tres preciosos botes con adornos florales, uno de los cuales hice restaurar y en el que hay grabadas las iniciales de Hélène. 

 

Hoy en día no existe ninguna esperanza de salvar la fábrica de Loza. Esta se va deteriorando con el paso del tiempo pero si hoy estáis leyendo este artículo, podremos juntos construir un puente entre el pasado y el presente en el que nunca se olvide el trabajo de calidad que con tanto amor perpetuaron centenares de obreros en las piezas de Loza durante décadas.

Las instalaciones de la fábrica de loza forman parte del patrimonio industrial asturiano con más de un siglo de historia. Es una verdadera lástima que un lugar que pudo sobrevivir a épocas muy oscuras de la historia, haya sido destrozada por personas sin escrúpulos en pocos años.

Antes de que la fábrica, la ‘Granja’ y las chimeneas desaparezcan del todo enterrando con ellos los recuerdos en polvo, rindamos hoy aquí un homenaje a esta parte de la historia asturiana del pasado siglo, al trabajo bien hecho y la gente que lo hizo posible.

Marie-Noëlle Pretto

Diciembre de 2016

OTROS ENLACES DE INTERÉS:

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

3 pensamientos en “Relato ‘Viaje en el tiempo’

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *