SOBRE MI

La vida está llena de coincidencias y, justamente en una de éstas, es dónde descubrí esta peculiar afición al Urbex.

Fue una noche de agosto de 2009 cuando, casi por casualidad, me vi envuelta en una extraña excursión a la que no fui exactamente invitada. El plan prometía y mi arrollador “yo” se encontró de pronto en plena oscuridad, andando cautelosamente por un espeso bosque, intentando encontrar el acceso que nos llevaría a un parque acuático abandonado.

¿Unos jóvenes de veinte años jugando a ser boyscouts? Eso parecía.

Sin embargo, en el instante en qué la sutil luz de la luna dejó entrever las suntuosas líneas de las estructuras del Paradís, algo más que un juego de niños se posaba ante mí.

Durante horas, desfilamos por los toboganes, anduvimos por sus piscinas y recorrimos hasta el último recoveco de esas espectaculares instalaciones. Así fue como, de la noche a la mañana, descubrí un nuevo concepto que combinaba belleza y decadencia, absolutamente fascinante.

Empecé a visitar más abandonos pero, al volver a casa, una extraña y desagradable sensación se apoderaba siempre de mi. En algún punto de mis pensamientos, surgió la necesidad de fotografiar estos lugares y poder resguardar así, el recuerdo de lo que una sociedad ya había abandonado y olvidado.

Aquí, os invito a adentraros en el mundo de la exploración urbana!!

¡Espero que os guste!

 

AGRADECIMIENTOS.

Aprovecho la ocasión para agradecer de un modo especial…

  • A El Boletaire por su paciencia y dedicación. Sin su ayuda esta web no sería posible.
  • A Ivan P. por compartir conmigo una peculiar afición y llevarme a visitar mis primeros lugares abandonados.
  • A mi hermana Ingrid por supervisar todos mis textos.
  • A J. Senet y a J. Cambero por confiar en mí y aventurarse a realizar un viaje por España para descubrir los lugares que, con tanto esfuerzo, había localizado previamente.
  • También destacar a I. López, E. Sorroxe, J. Barnola, J. Creus, A. Alcaide, J. Coma, D. Martín, J. Barnola, B. Solà, J.M. Marín, M. Calderon, E.y B. Fdz-Viñes, A. Fernández y a J. Montoya , entre otros, por acompañarme en numerosas excursiones.

Y, finalmente, mostrar mi gratitud a todas aquellas personas que han sufrido pacientemente mis excentricidades.

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